Discernimiento

El discernimiento es una de las características fundantes y universalmente aceptadas de la Espiritualidad Ignaciana. A pesar de la diferencia temporal que nos separa de San Ignacio y la creación del libro de los Ejercicios Espirituales, el discernimiento es un ejercicio sumamente actual.

Ismael Bárcenas Orozco S.J.

¿Qué es discernimiento?

 

Pregunta

 

Ya sabemos qué es discernimiento….. ahora vamos con los cinco pasos.

 

#5 pasos

 

  1. Ora.

 

Ora

La vocación no es algo que te inventas: es el plan que Dios tiene para tu vida, el proyecto de amistad que Jesús te propone y te invita a realizar. Si quieres descubrir tu vocación, dialoga con Jesús, sólo mediante la oración podrás encontrar lo que Dios quiere de ti.

Mantente atenta a lo que se mueve en tu interior: tus deseos, tus miedos, tus pensamientos, tus inquietudes, tus proyectos. Escucha tu corazón: ¿qué es lo que deseas?.

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2. Busca ayuda, es decir, busca a un acompañante.

 

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El acompañamiento espiritual es una ayuda que puedes aprovechar siempre. El que te acompaña te animará a orar y a percibir los signos de la voluntad de Dios; te indicará dónde obtener información y te ayudará a reflexionar. En el momento de la decisión te dejará libre para que tú, frente a Jesús, respondas a su llamada.

Te ayudará a que te prepares convenientemente para ingresar en una casa de formación o comenzar un noviazgo.  La oración alcanzará del Espíritu Santo la luz para descubrir tu vocación.

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3. Conoce – infórmate.

 

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No basta con querer entregar tu vida a Dios y dedicarte al servicio de tus hermanos. Es necesario saber dónde quiere Dios que le sirvas. Para descubrir tu lugar es bueno que conozcas diversas vocaciones.

Investiga cuál es la espiritualidad que viven los sacerdotes, las congregaciones religiosas o los matrimonios; y siente cuál de ellas te atrae. Infórmate sobre cuál es su misión y por qué medios la realizan. Conoce quiénes son los destinatarios de su apostolado.

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4. Busca tu lugar.

 

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Dios quiere que utilices tu inteligencia y tu corazón para buscar tu vocación. No te puedes lanzar a tomar una decisión sobre ti y la vida que pretendes abrazar sin los pasos anteriores. Descubre cuáles son tus capacidades y limitaciones. Piensa si podrás vivir las exigencias que implica la vocación, contando con la gracia de Dios.

  • ¿En qué signos concretos te basas para pensar que Dios te llama?.
  • ¿Qué razones en favor y en contra tienes para emprender ese camino?.
  • ¿Qué es lo que te atrae y qué lo que no te gusta?.

Mira tu historia:

  • ¿Por cuál camino te ha llevado Dios?.
  • ¿Cuáles han sido los acontecimientos más importantes de tu vida?.
  • ¿Cómo Dios estuvo presente o ausente en ellos?.

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5.  Actúa.

 

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Habiendo descubierto lo que Dios quiere de ti, decídete a seguirlo. Tomar tal decisión es difícil, sentirás miedo; tus limitaciones te parecerán montañas: “¡Ay Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho” (Jr 1, 6). Sin embargo, a pesar de tus limitaciones -o mejor con todas ellas-, responde como Isaías: “Aquí estoy, Señor, envíame” (Ls 6, 8).

Decir el “sí” con el cual comprometes toda tu vida es una gracia. Pídele al Espíritu Santo que te dé esa capacidad de respuesta. No afrontar la decisión equivale a desperdiciar tu vida.

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En el discernimiento del proyecto de Dios sobre ti no puedes prescindir de la mediación de la Iglesia. Descubrir tu vocación no es fácil, pero tampoco es imposible. Si con sinceridad te pones a buscar la voluntad de Dios y realizas los pasos que aquí te sugerimos, creemos que podrás encontrarla.

De muchos modos Dios te está revelando la manera como quiere que colabores en el anuncio de la Buena Noticia. Él es el más interesado en que tu descubras y realices tu vocación. Por eso ora, dialoga con tu acompañante espiritual, conoce- infórmate, discierne y decídete.

¡ÁNIMO!

 

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Y recuerda que cada día tiene su afán, así que…

 

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